Comienzan los trámites para la electrificación de la línea de alta velocidad de Madrid a Extremadura, aunque en una primera fase la actuación se llevará a cabo entre Plasencia y Badajoz. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha culminado el proyecto constructivo y ha iniciado un proceso de información pública para las expropiaciones necesarias.

El proyecto consiste en construir las subestaciones eléctricas de tracción y centros asociados de la línea del AVE en las áreas de Cañaveral, Carmonita y Sagrajas.
El Boletín Oficial del Estado publicó este lunes un anuncio de Adif-Alta Velocidad por el cual se abre un período de información pública de quince días hábiles sobre la relación de bienes y derechos afectados por estas obras para que cualquier persona pueda rectificar posibles errores de la relación de propietarios o bien oponerse a la ocupación.

Según este anuncio, será necesario expropiar más de 43.000 metros cuadrados de suelo rural en los municipios de Malpartida de Plasencia (3.234 metros cuadrados), Cáceres (6.712), Mérida (27.537) y Badajoz (5.543). En Cañaveral y Casas de Millán sólo se llevarán a cabo ocupaciones temporales.

La actuación contempla la construcción en cada área de una nueva subestación, un centro de autotransformación final (estarán situados al inicio de los tres tramos en que se divide la obra) y tres centros de autotransformación intermedios.

La subestación Cañaveral, que según el proyecto se encuentra en el término de Casas de Millán, dará suministro al tramo Plasencia-Cáceres. Los centros intermedios estarán en Malpartida de Plasencia, Garrovillas de Alconétar y Casar de Cáceres. La subestación Carmonita, en término emeritense, dará servicio al tramo Cáceres-Mérida, con centros intermedios en ambas localidades. Por último, la subestación Sagrajas, en Pueblonuevo del Guadiana, atenderá al tendido de Mérida a Badajoz, con centros intermedios en Torremayor y en el término pacense.

Estas instalaciones cubrirán distintos tramos del AVE, desde los ramales de conexión con Plasencia, donde la línea convencional enlazará con la plataforma de alta velocidad, hasta los accesos a la capital pacense. De esta forma, la actuación permitirá atender a toda la línea entre Plasencia y Badajoz.

Los anuncios de exposición al público no recogen una memoria económica, por lo que aún no se conoce el presupuesto de estas obras. Pero el Plan de desarrollo de la red de transporte de energía eléctrica 2015-2020 contempla una inversión de 47,9 millones de euros para la construcción de las tres subestaciones citadas y la ampliación de la de Arañuelo, con la que se completarán los cuatro puntos de la red de transporte de 400 kilovoltios desde los que se dará suministro a las instalaciones de tracción del tren de alta velocidad. De esa cantidad, 4,8 millones corresponden al promotor, Adif.

De estas cuatro subestaciones, que también permitirán atender la evacuación de plantas de energía renovable, sólo la de Sagrajas se dejó fuera de la planificación 2015-2020. Pero ahora Adif-AV promueve su construcción para dar servicio al tren de alta velocidad Madrid-Extremadura, cuya electrificación entre Plasencia y Badajoz está comprometida por el Ministerio de Fomento para el año 2020.

Puentes y controles
Mientras Adif inicia los pasos para electrificar el tendido de Plasencia a Badajoz, también continúa con los trabajos necesarios para culminar la infraestructura de alta velocidad con contratos destinados a la conclusión de las obras.

En concreto, la entidad contará con 1,2 millones de euros para las labores de inspección y prueba de carga de los puentes situados entre Plasencia y Badajoz. Estos trabajos permitirán evaluar la fiabilidad de los viaductos construidos.

La actuación incluye a los puentes sobre los ríos Tajo y Almonte, dos estructuras singulares de la línea Madrid-Extremadura, que tienen casi 1,5 y un kilómetro de longitud, respectivamente. Pero no son el viaducto de mayor extensión, ya que se ven superados por el de Valdetravieso, de casi 1,6 kilómetros, en el tramo Casas de Millán-Cañaveral.

Según la documentación que completa el pliego de prescripciones técnicas, entre Plasencia y Badajoz hay once viaductos que tienen más de 250 metros de longitud, entre ellos los tres citados. Estos y otros menores se someterán a pruebas de carga para conocer su comportamiento de cara a la puesta en servicio de la línea. El plazo de ejecución de este proyecto es de 18 meses, de modo que concluirá a lo largo del próximo año.

Además de este contrato, Adif también ha sacado a concurso la consultoría y asistencia técnica para la dirección ambiental de obras en distintos tramos de la línea de alta velocidad Madrid-Extremadura. El adjudicatario deberá comprobar que se cumplen las medidas preventivas incluidas en las respectivas declaraciones de impacto ambiental y, si lo considera necesario, plantear otras nuevas.

El presupuesto es de 576.500 euros. El plazo de ejecución es de dos años, con lo que va más allá de mediados de 2019, fecha estimada por el Ministerio de Fomento para la conclusión de las obras entre Plasencia y Badajoz. Pero hay que tener en cuenta que incluye actuaciones fuera de este corredor.

En concreto, el pliego establece el seguimiento de 29 contratos asociados al AVE extremeño, algunos de obras de infraestructura y otros de montaje de vía o instalaciones. Entre ellos se incluyen cuatro que ni siquiera se han puesto en marcha, situados entre Navalmoral de la Mata y Plasencia.

FUENTE: HOY.ES