SUDOESTE IBÉRICO, una realidad HISTÓRICA

Desde antes de la llegada de los romanos a la Península Ibérica, el oeste al sur del río Duero era conocido como la Lusitania o tierra de los ‘lusitanos’ concebidos como una diversidad de pueblos aislados del Mediterráneo.

Sobre el origen del término hay múltiples teorías, pero bien podría estar relacionada con la intensidad de la luz del territorio. Su ámbito territorial en las distintas épocas siempre estuvo ligada al Tajo y al Guadiana.

Los romanos le dan una articulación territorial como conexión entre el Mediterráneo y el Atlántico, la dotan de una unidad cultural y de una red de caminos, creando Augusto en el siglo I a.c. la Provincia de Lusitania con capital en Emérita Augusta (actual Mérida), siendo considera como una de las ciudades más importantes del Imperio Romano y la más metropolitana de Hispania.

LUSITANIA, UN HECHO HISTÓRICO NATURAL


La historia termina regresando, y el futuro se reencuentra con el pasado. LUSITANIA, como origen del Corredor Sudoeste Ibérico.


Tras la desaparición del Imperio Romano y las invasiones bárbaras y germánicas de Centro Europa, la Península vuelve a recuperar su unidad con la llegada de los árabes y el califato de Córdoba, con la denominación de Al-Andalus.

En el siglo XI con la caída del Califato de Córdoba las tierras del Tajo y Guadiana vuelven a tener una identidad singular con Los Reinos Taifas de Badajoz y Toledo, extendiendo sus fronteras desde el centro peninsular hasta el Atlántico.


En el siglo XIII se crean fronteras que rompen los flujos que marcan la Naturaleza


Con la reconquista cristina van adquiriendo identidad las nuevas naciones peninsulares con sus fronteras divisorias. En el siglo XII cuando empieza a crearse una Raya que divide las naturales unidades territoriales.

Primero con el Tratado de Zamora de 1143 se inicia el Reino de Portugal creando las fronteras que parten el Duero, y un siglo después en 1267 con el Tratado de Badajoz se parten las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana cerrando la frontera más antigua de Europa y la más extensa entre países europeos con 1.214 km.

 

Las fronteras en Europa

Desde el siglo XIII se ha mantenido la frontera prácticamente inalterada, con algunas modificaciones y conflictos de fronteras, pero sobre todo con conflictos bélicos que han condicionado su desarrollo.

La Raya, es la frontera más extensa y antigua entre dos países europeos.

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